domingo, marzo 12, 2017

Relato de una Muerte Aparente

Hombres dobles, Desdoblarse
Relato de una Muerte Aparente (2)
Mi padre había tenido un accidente grave en la tarde del sábado 10 de octubre del 2015 y había sido ingresado a un hospital de Caracas esa misma noche. El domingo siguiente en la mañana recorría las calles de Caracas en mi auto con mi madre y mi hija, nos detuvo el semáforo cuando mi madre avista a mi padre a unos 20 metros de distancia.

¡Todos lo vimos!

Iba vestido de pantalón y camisa caqui con un bolso terciado color negro y botas negras caminando apresurado y sumergido en sus pensamientos, el semáforo cambió y debí arrancar el auto sintiéndome apesadumbrado por no haber podido saludarlo o darle un aventón hacia dónde se dirigía con premura.



El lunes 12 de octubre era feriado y estando con mi hija en casa un familiar toca la puerta un poco alterado para informarme que mi padre estaba en la morgue de un hospital de Caracas, sorprendido por la noticia sentía mayor aprehensión por no haber podido saludarlo y darle un abrazo el día anterior, en segundos pasaron un millón de recuerdos y sensaciones por mi mente incluyendo la desazón de no haber podido estrechar su mano la última vez que lo vi, sentía que era el momento de tener fortaleza y asumir la responsabilidad de notificar a la familia y reconocer su cuerpo en la morgue, en ese momento mi hija se acerca alterada a preguntar que sucedió y le comento la triste noticia relacionada a su abuelo.



Tomo acción y llamó a un hermano de mi padre que por su carrera policial podía inducirme a saber cómo afrontar tal situación y los pasos a seguir. Al comunicarme con mi tio me desmiente la versión y me informa que mi padre ha tenido un accidente terrible y que se encontraba en los espacios de la morgue por una cuestión de hacinamiento pero que él me garantizaba que estaba vivo y que había hablado con él, seguidamente activamos su seguro y lo trasladamos a una clínica donde fue operado y recibió el tratamiento adecuado para sus lesiones.



Ya en plena lucidez mi padre me afirmaba que su accidente había sido el sábado y yo le insistía que había sido el domingo en la tarde porque yo lo había visto el domingo en la mañana, él aturdido aún, callaba y lo meditaba.

¡Jamás contradijo mi versión!

Mi sorpresa fue mayúscula cuando me entregan el informe del hospital donde había ingresado por primera vez, y lo leo, estaba muy bien indicada la hora y la fecha de su ingreso.



¡Había sido el sábado el accidente!
¡Cielo Santo!

¿Como 3 personas pudimos haber visto al mismo tiempo tan cerca a mi padre y que no haya estado ahí?



El me comentaba que el domingo en la mañana se sentía tan débil por la cantidad de sangre que había perdido que sintió que ya era su momento de partir, perdiendo el conocimiento, la hora y el momento coincide con la aparición de su cuerpo aquel domingo en la mañana.

¿Quizás fue su momento de partir?. Pero fue su decisión seguir su misión en este plano.



El espiritismo es capaz de dar respuestas a un fenómeno tan inexplicable como este:


"Siendo lo mismo el periespíritu de los encarnados que el de los desencarnados, por un efecto completamente idéntico, un Espíritu encarnado puede aparecer, en un momento de libertad, en otro punto que aquel en que su cuerpo descansa, bajo su aspecto habitual y con todos los signos de su identidad. Este fenómeno, del cual se tienen ejemplos auténticos, fue lo que dio lugar a la creencia en los hombres dobles.

Un efecto particular de esta clase de fenómenos, es que las apariciones vaporosas e incluso las tangibles, no son perceptibles indistintamente por todo el mundo; los Espíritus no se muestran sino cuando quieren y a quienes quieren. Un Espíritu podría aparecer, pues, en una asamblea a uno o a varios asistentes y no ser visto por los demás. Esto viene de que esta clase de percepciones se efectúan por la vista espiritual, y no por la carnal; no sólo la vista espiritual no es dada a todas las personas, sino que, en caso necesario, puede ser retirada por la voluntad del Espíritu, a aquél a quien no se quiere mostrar, como puede dársela momentáneamente, si lo juzga necesario.

La condensación del fluido espiritual en las apariciones, aún en los casos de tangibilidad, no tiene las propiedades de la materia común: de no ser así, las apariciones, siendo perceptibles por los ojos corporales, serían vistas por todas las personas presentes.(1)


Ruben Tamanaco




Referencias:

  1. “La Génesis, los Milagros y las Profecías Según el Espiritismo”. Allan Kardec
  2. Imágenes originales on line: http://concatedralalicante.com/horario-especial-de-misas-dia-de-difuntos.html y http://www.revistafuneraria.com/noticias/memoriam-el-respeto-los-difuntos-por-vicente-luis-diaz-pedraza-economista-especializado-en

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa conexión espiritual es simplemente alucinante!

Ruben_Tamanaco dijo...

Es asi, muchas gracias por su comentario